El trasplante es uno de los cuidados más importantes para mantener las plantas sanas y en constante crecimiento. Aunque existen factores como la estación del año y el tipo de planta, muchos expertos y jardineros coinciden en que la luna creciente es el mejor momento para trasplantar. Esta práctica, basada en la agricultura tradicional, ayuda a reducir el estrés de la planta y favorece su adaptación.
Durante la luna creciente, la savia de las plantas tiende a desplazarse hacia la parte aérea: hojas, tallos y brotes. Esto permite que la planta tenga mayor energía para recuperarse después del trasplante y continúe su desarrollo de forma equilibrada.
Trasplantar en esta fase lunar ayuda a:
La luna creciente es especialmente recomendada para:
Evita trasplantar plantas que estén en plena floración intensa, ya que el cambio puede afectar la duración de sus flores.
No. Aunque la luna creciente es un excelente aliado, también es importante observar el estado de la planta. Si las raíces sobresalen por la maceta, el crecimiento se ha detenido o el sustrato se seca muy rápido, el trasplante no debe esperar demasiado.
Trasplantar durante la luna creciente es una práctica natural que favorece el crecimiento, la adaptación y la salud de las plantas. Combinando este momento lunar con un buen sustrato, una maceta adecuada y cuidados básicos, lograrás plantas más fuertes y llenas de vida.
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La Parroquia de Nayón es conocida como el “Jardín de Quito” por la gran variedad de plantas ornamentales que se producen y se comercializan. Con el pasar de los años nuestra parroquia se ha convertido en el principal centro de acopio del sector agrícola ornamental de la Ciudad de Quito y del Ecuador.